Visitar Castril de La Peña

Si estas por la Sierra de Cazorla, no puedes dejar de visitar Castril de la Peña. Se trata de uno de esos pueblos que cuando los ves, te enamoran. Tanto por la espectacularidad de su orografía, ya que se ubica en la falda de un rocoso peñón. Situado al norte de la provincia de Granada y haciendo frontera con la provincia de Jaén, cuenta con su propia sierra, que lleva el mismo nombre que el pueblo y el río que lo cruza. Se trata de un parque natural caracterizado por un relieve espectacular y un sin fin de corrientes de agua, grutas y galerías.

Como llegar

El sol va despertando primero al monumento al Sagrado Corazón, en lo alto de la peña que protege al pueblo, y luego a los tejados rojos, las casas blancas y los campos verdes del fondo del valle. Esta bella estampa pertenece al municipio granadino de Castril, un pueblo que nació ligado a su río y que ha ido creciendo paralelamente al caudal de su mayor fuente de ingresos: el Parque Natural Sierra de Castril.

¿Que ver en Castril?

El núcleo urbano de este municipio está caracterizado por sus pronunciadas calles y por la uniformidad de sus viviendas de baja altura, de fachadas cerradas y blancas, adaptadas al terreno. Entre sus lugares de interés destacan los restos de murallas y torres árabes, la Peña del Sagrado Corazón y el mirador de El Cantón, desde el que se contemplan extraordinarias vistas.Castril destacó durante muchos años por su artesanía del vidrio, que aún conserva.

el precioso pueblo de Castril de la peña

¿Que hacer en Castril?

En la Sierra Seca se encuentra la Cueva del Muerto, en la que se pueden apreciar numerosas estalactitas y estalagmitas, y la Cueva de don Fernando, la más profunda de la provincia. El río Castril recorre de norte a sur estas sierras, entre cañones, cascadas y simas.

Fiestas de Castril

El municipio tiene una fiesta para cada estación del año, aunque la feria grande en honor a la Virgen de los Dolores, declarada de Interés Turístico Nacional, comienza el primer fin de semana de octubre, destacando los encierros taurinos al más puro estilo de los Sanfermines. Castril cuenta con los siguientes anejos: Fátima, Fuentes de Tubos, Almontaras, Fuentevera y Campo de Cebas.

Gastronomía en Castril

Si hablamos de visitar Castril de la Peña, no podemos dejar de hablar de su gastronomía. Los platos típicos son las migas con remojón, los maimones, los tallarines con liebre o con perdiz, los bollos con conejo o los distintos guisos elaborados con trucha del río Castril, donde existe un coto de pesca. Además, destaca su gran variedad de carnes (cerdo, conejo, gallina o choto) y la calidad de sus embutidos.

comiendo en Castril de la peña

Si tu idea es comer light, eres vegano o cualquier cosa parecida, ya te digo que Castril, ni en general, ningún sitio de la zona de Jaén en tu lugar ideal. Aquí se come a base de comidas hipercalóricas para hacer frente al frío del invierno. La carne de caza, como el venado, etc, no suele faltar en los menús de los restaurantes.

Cerrada del río Castril

Corto, fácil y espectacular. Este paseo lo tiene todo para que lo disfrute toda la familia. Discurre en gran parte por una pasarela de madera sobre el río Castril, un puente colgante y un túnel. Un bello paisaje natural integrado en la estructura urbana de la población de Castril. Por ese motivo, aunque sea de pago, si vais a visitar Castril de la Peña, tenis que hacer la cerrada.

La ruta desciende al río desde el centro del pueblo hasta la antigua central eléctrica, excavada en la roca de una de las laderas del cauce. A partir de aquí, el paraje es de excepcional belleza y la sensación de contacto con el río resulta muy estimulante. El camino está formado por una pasarela sobre antiguas traviesas de ferrocarril empotradas sobre la pared rocosa. Aunque las medidas de seguridad son razonables, deben tomarse ciertas precauciones con niños para evitar caídas o accidentes.

la cerrada de Castril de la peña

A los pocos metros, el caminante se encuentra con una de las atracciones del sendero que sobrevuela el río: un puente colgante que habría hecho las delicias del mismísimo Indiana Jones. En la otra orilla, una galería -de casi setenta metros de longitud- excavada en la roca espera al atrevido viajero que puede acceder a un balcón natural desde el que se contemplar el último tramo de la estrecha garganta y un salto de agua.

A partir de este punto, el itinerario abandona el río, donde está permitido tanto el baño como la pesca de truchas. Un antiguo molino -que todavía conserva la maquinaria- es hoy un restaurante que vigila la unión entre la senda del río y el camino de la villa que, entre bancales y cultivos propios de la zona, asciende hasta llegar a la Peña de Castril.

El último tramo de la ruta -que también puede realizarse en dirección contraria- es el único que entraña alguna dificultad por tratarse de un suave ascenso que el caminante podrá superar en unos veinte minutos.

Detalles curiosos

Desde 1997 existe en Castril un vínculo de amistad y colaboración con el Nobel de Literatura José Saramago, debido a que está unido sentimentalmente con la castrileña Pilar del Río. El municipio le ha dedicado su biblioteca pública a este escritor portugués y le ha nombrado Hijo Adoptivo.

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