¡Hola a todos! Soy Irene, y como seguro que ya sabéis, estoy flipando con lo de poder compartir mis viajes con vosotros. Tengo 17 años y, como buena española, me encanta el sol, pero cuando mi familia me propuso irnos de vacaciones a Múnich, en el sur de Alemania, no me lo pensé dos veces. Y, ¡madre mía!, ha sido uno de los mejores viajes de mi vida. He alucinado con la mezcla de historia, naturaleza y esa vibra tan guay que tiene la ciudad. Si estáis pensando en ir, ¡tenéis que leer esto! Os he preparado una guía súper completa con todo lo que aprendí y lo que os aconsejo desde mi experiencia.
Múnich: Mucho Más que Cerveza y Lederhosen
Cuando piensas en Baviera, la imagen que te viene a la cabeza es de gente vestida con Lederhosen y Dirndls, bebiendo cerveza en jarras gigantes. Y sí, eso es parte del encanto, pero Múnich es muchísimo más. Es una ciudad que te sorprende a cada paso.
Información General del Destino
Geografía: Múnich está en la llanura bávara, un sitio súper plano, aunque lo más chulo es que está muy cerca de los Alpes. Esos paisajes de postal que ves en las pelis, ¡están a tiro de piedra! El río Isar cruza la ciudad y le da un toque muy especial, con sus orillas perfectas para pasear o sentarse a charlar. La ciudad está llena de parques y zonas verdes, lo que hace que, a pesar de ser una gran urbe, se sienta como si siempre estuvieras cerca de la naturaleza.

Historia: Para ser sincera, no sabía mucho de la historia de Múnich, pero me ha flipado descubrir que fue la residencia de la realeza bávara, la familia Wittelsbach. De ahí vienen todos los palacios y edificios tan impresionantes. Lo que más me impactó es pensar que la ciudad fue casi destruida por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y, sin embargo, la reconstruyeron con un mimo increíble para que se pareciera lo más posible a como era antes. Han sabido mezclar lo nuevo con lo antiguo de una forma que te deja sin palabras.
Cultura y Clima: La cultura bávara es muy fuerte. Es como una mezcla de tradición y modernidad que me encantó. Ves a gente con ropa tradicional en festivales o en las fiestas, pero luego te encuentras con tiendas supermodernas y skateparks. La música, la comida, las fiestas… todo tiene ese toque especial. En cuanto al clima, nosotros fuimos en verano y nos hizo un tiempo genial, aunque había que ir preparada por si llovía (¡un chubasquero es un must!). He oído que el invierno es frío y con mucha nieve, pero que la ciudad se pone preciosa. La primavera y el otoño, por lo que me contaron, son ideales para visitar, con temperaturas más suaves y menos gente.
Atracciones Turísticas que me Enamoraron
Múnich está llena de sitios para ver, y me volví loca de emoción con algunos de ellos. Aquí os cuento los que más me gustaron y que tenéis que visitar sí o sí.
Marienplatz y el Glockenspiel: Este es el corazón de Múnich, una plaza preciosa donde está el Nuevo Ayuntamiento. Tenéis que ir a ver el Glockenspiel (es como un reloj de carillón) que tiene un espectáculo de figuras a las 11:00, 12:00, y en verano también a las 17:00. Es un poco turístico, pero es tan chulo que no os lo podéis perder. Subir a la torre del Ayuntamiento cuesta unos 8€ y las vistas son alucinantes.

Englischer Garten: Es uno de los parques urbanos más grandes del mundo, ¡más grande que Central Park! Es el sitio perfecto para desconectar, tumbarse en el césped, pasear en bici o ver a la gente surfeando en la famosa ola del río Eisbach. Sí, habéis leído bien, ¡hay gente surfeando en una ola estática dentro del parque! Es súper guay de ver y totalmente gratis.
BMW Welt y el Museo BMW: Si os molan los coches y la tecnología, este es vuestro sitio. El BMW Welt es un edificio con un diseño espectacular y la entrada es gratis. Es como una exposición futurista de los coches de la marca, motos y demás. Justo al lado está el Museo BMW, que es de pago (la entrada cuesta unos 10€), pero vale mucho la pena si queréis ver la historia de la marca y cómo han evolucionado los modelos.
Residenz München: Este palacio fue la residencia de los duques, príncipes y reyes de Baviera. Es enorme y súper lujoso. Yo no soy muy de museos, pero este me dejó alucinada con la cantidad de salas, patios y tesoros que tiene. Es como si te sintieras en una película de princesas. La entrada cuesta unos 9€, pero si compráis la entrada combinada con el Tesoro de la Residencia y el Teatro de Cuvilliés os sale un poco más barato.

Deutsches Museum: Es uno de los museos de ciencia y tecnología más grandes del mundo, y aunque suene un poco a rollo, ¡es súper divertido! Tiene un montón de exposiciones interactivas sobre aviación, energía, minería… Lo ideal es ir a primera hora para tener tiempo de verlo todo. La entrada cuesta unos 15€, pero si sois estudiantes (de verdad, ¡enseñad vuestro carné!) a veces hay descuentos.
Olympiapark: Construido para los Juegos Olímpicos de 1972, este parque es enorme y genial para dar un paseo. Podéis subir a la torre para unas vistas de 360 grados de la ciudad y los Alpes. A menudo hay conciertos y eventos, así que es un buen sitio para echar un vistazo.
Palacio de Nymphenburg: Otro palacio impresionante que no os podéis perder. Está un poco a las afueras, pero se llega súper fácil en transporte público. El palacio es bonito por fuera, pero los jardines son espectaculares, con fuentes y canales. Hay un lago donde podéis alquilar una barca. La entrada al palacio cuesta unos 8€, pero los jardines son de acceso gratuito, así que es un planazo para pasar una tarde.

Moverse por Múnich y Alojamiento
Transporte
Múnich tiene un sistema de transporte público, el MVV, que es una maravilla. Con el mismo billete puedes usar el metro (U-Bahn), los trenes de cercanías (S-Bahn), los tranvías y los autobuses. La ciudad se divide en zonas y los precios dependen de cuántas zonas cruces. Mi consejo es que, si vais a moveros mucho en un día, compréis el billete de día (Tageskarte). Y si vais en grupo, hay un billete de día para grupos (Gruppen-Tageskarte) que es genial porque sale mucho más barato.
Aunque el transporte es muy bueno, el centro de Múnich se recorre fácilmente a pie. Nosotros caminamos muchísimo y es la mejor forma de descubrir rincones que no salen en las guías. También podéis alquilar bicis, ya que la ciudad es muy plana y tiene muchísimos carriles bici.
Si os abruma todo lo que hay para ver, siempre podeis contratar un tour gratuito con Civitatis y de paso nos echais una mano para continuar con el blog.
Alojamiento
Como somos jóvenes y con un presupuesto más o menos ajustado, mi opción favorita siempre son los hostales o albergues juveniles. En Múnich hay un montón y algunos están súper céntricos y son muy modernos. Los precios por una cama en una habitación compartida suelen estar entre 20€ y 40€ por noche. Si vais con vuestros padres o sois un grupo que quiere más privacidad, un apartamento de Airbnb puede ser una buena opción. Los hoteles son más caros, pero si no os importa pagar más, hay de todo tipo, desde los más lujosos hasta los más sencillos.
Comida y Bebida en Múnich
La gastronomía bávara es muy diferente a la nuestra, pero me ha encantado. Es una comida contundente, ¡pero de lo más rica!
Platos típicos: No os podéis ir sin probar la Weisswurst (salchicha blanca), que se come tradicionalmente por la mañana con mostaza dulce. La sirven con un Brezel (pretzels gigantes) que están buenísimos. Otro plato que tenéis que probar es el Schweinebraten (cerdo asado), el Schnitzel (escalope de cerdo empanado) y las Maultaschen (es como un ravioli grande, pero de la región de Suabia, que es la de al lado).
Dónde comer: Los Biergärten (jardines de cerveza) son un sitio que tenéis que visitar. Aunque se llamen así, no solo se va a beber cerveza. Son enormes jardines con mesas donde la gente va a comer, charlar y pasar un buen rato. A los adolescentes nos encanta porque el ambiente es súper animado y se puede pedir comida deliciosa y refrescos. El Hofbräuhaus es el más famoso, pero el Augustiner-Keller o el Hirschgarten son también una pasada. El Viktualienmarkt es un mercado de comida al aire libre que está lleno de puestos con todo tipo de delicias. Es el sitio ideal para probar cosillas y comprar recuerdos de comida.

Información Práctica y Consejos para no Meter la Pata
Información Práctica
Moneda y Pagos: La moneda oficial es el euro, así que para nosotros es súper cómodo. Hay muchos sitios que no aceptan tarjeta de crédito o solo aceptan una en concreto, así que siempre es buena idea llevar algo de dinero en efectivo.
Números de Emergencia: El número de emergencias general es el 112. El de la policía es el 110. Si necesitáis buscar una comisaría o un hospital, podéis usar Google Maps, pero para que os hagáis una idea, hay una comisaría grande en la Ettstraße 2 y el Hospital Universitario de Múnich está en la Ziemssenstraße 1. El prefijo telefónico de Alemania es el +49.
Recomendaciones y Consejos de Viaje
Seguridad: Múnich es una ciudad muy segura, pero, como en cualquier lugar turístico, tened cuidado con vuestras pertenencias en zonas concurridas como Marienplatz o en el transporte público. No hay zonas que sean peligrosas, pero siempre es mejor ir con sentido común.
Qué llevar: Lo mejor es vestir a capas. Un jersey, una chaqueta y, como os he dicho, un chubasquero o paraguas. El tiempo puede cambiar muy rápido. Y por favor, ¡llevad calzado cómodo! Vais a caminar muchísimo.
Cómo llegar: El aeropuerto de Múnich (MUC) es el principal. Para llegar al centro de la ciudad, podéis tomar las líneas de tren S1 o S8 del S-Bahn. Tardan unos 45 minutos y el billete cuesta unos 13€. También hay autobuses, pero el tren es lo más rápido y fácil.

El Idioma y el Entretenimiento
Idiomas
El idioma oficial es el alemán, claro, pero casi todo el mundo en Múnich, especialmente la gente joven y en las zonas turísticas, habla un inglés perfecto. Yo no hablo alemán, pero me las apañé sin problemas con mi inglés. De todas formas, aquí os dejo algunas frases útiles en alemán por si os apetece intentarlo:
- Hola: Hallo
- Gracias: Danke
- Por favor: Bitte
- Perdona: Entschuldigung
- ¿Cuánto cuesta?: Wie viel kostet das?
- ¿Dónde está…?: Wo ist…?
- Adiós: Auf Wiedersehen
Entretenimiento
En Múnich, el entretenimiento va más allá de las discotecas. Me encantó la idea de que la gente se junta en los Biergärten o en los parques para pasar un rato. En el centro, hay un montón de tiendas guays para ir de compras, sobre todo en la Kaufingerstraße. También podéis ir al cine o buscar si hay algún concierto de música en el Olympiapark. El ambiente en la ciudad es muy tranquilo y la gente es súper respetuosa, así que es un sitio genial para pasar el rato.
¡Pues eso es todo lo que os puedo contar de Múnich! Ha sido un viaje increíble y estoy segura de que a vosotros también os encantará. Si tenéis alguna pregunta, no dudéis en decírmelo. ¡A viajar!

